El motor se calienta: siete causas en orden de revisión
Desde un grifo de fondo cerrado hasta una junta de culata quemada. El orden en que hay que revisar, qué se puede hacer en marcha y cuándo apagar de inmediato.
La aguja de temperatura empezó a subir. A partir de aquí mucho depende de lo que haga en los próximos cinco minutos, y en qué orden busque la causa.
El orden aquí no es arbitrario. Va de lo más frecuente y barato a lo más raro y caro, y a la vez de lo que se arregla en un minuto a aquello por lo que el barco termina en el taller.
Primero: apagar o no
Apagar. Si dejó de salir agua por el escape, apareció vapor, olió a quemado o la temperatura llegó al rojo. Cada minuto que el motor sigue funcionando recalentado es vida restada a la junta de culata, y su reemplazo cuesta más que todo lo demás de este artículo junto.
Se puede bajar revoluciones y llegar a puerto si la aguja subió por encima de lo habitual pero no al rojo, y sigue saliendo agua por el escape. Navegue a marcha lenta y esté atento: si la subida continúa, apague.
Si arrancó el motor después de que se enfriara y vuelve a calentarse a los diez minutos, no lo repita. La causa sigue ahí.
1. Grifo de fondo cerrado
La causa más frecuente y la más molesta. La válvula de toma de mar quedó cerrada tras una estancia en puerto o la invernada. Se comprueba en diez segundos.
2. Filtro de agua de mar obstruido
Una bolsa, algas, plástico en la rejilla: es habitual tras fondear en agua turbia o navegar cerca de una playa. Cierre el grifo de fondo, abra el vaso del filtro, limpie la malla.
Revise por separado la toma de fondo por fuera: se tapa con incrustaciones, y desde la superficie solo se ve con gafas de buceo.
3. Rodete de la bomba de agua de mar
El rodete de goma dura dos o tres temporadas y se desintegra sin aviso previo. Si el grifo de fondo está abierto y el filtro limpio, y aun así no sale agua por el escape, casi seguro es esto. Análisis detallado con el reemplazo paso a paso.
Tenga presente lo principal: los álabes rotos siguieron circuito adelante, hasta el enfriador, y hay que sacarlos de ahí.
4. Restos en el enfriador
Si el rodete se cambió alguna vez sin contar los álabes, los trozos de goma quedan alojados en los tubos del enfriador y obstruyen parte de la sección. El motor, en ese caso, mantiene la temperatura al ralentí y se calienta bajo carga: un indicio característico.
Se soluciona abriendo la tapa del enfriador y limpiando. Aproveche para cambiar las juntas de la tapa: las viejas casi siempre se rompen al desmontarlas.
5. Termostato
Si se atasca cerrado, el motor se calienta de inmediato y con fuerza. Si se atasca abierto, ocurre lo contrario: tarda mucho en alcanzar temperatura de trabajo, y eso también es perjudicial.
Se comprueba de forma simple: desmontarlo y sumergirlo en una olla con agua caliente, observando si se abre cerca de la temperatura indicada. Es una pieza de bajo costo y conviene llevarla de repuesto.
6. Correa de la bomba de agua dulce
En motores de circuito cerrado, la bomba de agua dulce la mueve una correa, normalmente la misma del alternador. Si se afloja o se rompe, no hay circulación. Indicio revelador: junto con la temperatura, desaparece también la carga de la batería.
7. Nivel y estado del refrigerante
Poco anticongelante en el circuito cerrado, una bolsa de aire tras rellenar, líquido viejo que perdió sus propiedades. Revise el nivel con el motor frío: abrir la tapa del depósito de expansión caliente es peligroso.
Si todo lo anterior está en orden
A partir de aquí empieza aquello por lo que se va al taller: carcasa de la bomba desgastada con rayaduras, circuito de agua dulce obstruido, junta de culata quemada, deformación. Un indicio indirecto de la junta es la emulsión en el aceite, burbujas en el depósito de expansión, humo blanco.
Aquí ya no conviene adivinar por cuenta propia. Pero incluso en este caso, la mitad del trabajo es encontrar la pieza correcta, no instalarla.
Qué fotografiar si hace falta una pieza
- La placa de identificación del motor en primer plano: fabricante, modelo, número de serie. Cómo leerla y desmontarla.
- La placa o el sello grabado en el propio componente: la bomba, el enfriador y el termostato tienen sus propios números.
- La pieza desmontada junto a una regla, desde ambos lados.
Con este conjunto, la pieza se encuentra en un día, incluso en los casos en que el distribuidor dice que la referencia está descontinuada.
En resumen
Revise en este orden: grifo de fondo, filtro, rodete, enfriador, termostato, correa, líquido. Seis de las siete causas se arreglan con las propias manos en una hora y cuestan menos que un día en el marina. La séptima sale cara precisamente porque alguien no apagó el motor a tiempo.