Hombre al agua: encontrarlo es la mitad del trabajo, subirlo a bordo es la otra mitad
Por qué el botón MOB no salva, cuánto pesa una persona mojada, en qué se diferencia el izado horizontal del vertical y cómo comprobar su método antes de que haga falta.
El entrenamiento de «hombre al agua» en la mayoría de los barcos termina justo donde empieza la verdadera dificultad: se recogió la boya, se llegó hasta el muñeco, todos contentos.
Y luego viene la pregunta que la mayoría de las tripulaciones no sabe responder: cómo subir a un adulto desde el agua hasta la cubierta. La Administración Marítima británica actualizó en abril de 2026 su guía sobre el rescate de personas del agua precisamente porque esto, y no la búsqueda, sigue siendo el punto débil.
Por qué subirlo es más difícil de lo que parece
Una persona mojada y vestida pesa alrededor de un quintal. Sume la chaqueta empapada, el calzado y el chaleco inflado, y está izando un peso que en tierra levantan entre dos personas y con impulso.
No ayuda. Después de unos minutos en agua fría, las manos dejan de sujetar. La persona que «ahora mismo sube sola» a los diez minutos ni siquiera puede agarrarse.
La borda es alta. Desde el agua hasta la regala, en un crucero medio, hay entre un metro y metro y medio. Es una pared.
El barco se mueve. Incluso a la deriva guiña, y la persona junto al costado tan pronto se pega como se aleja.
Los primeros treinta segundos
El orden es siempre el mismo, y es más importante que cualquier equipo.
- Gritar «hombre al agua», alto, para todos.
- Lanzar todo lo que flote, de inmediato y en su dirección.
- Asignar un vigía. Una persona solo mira al caído y lo señala con la mano. No gobierna el timón, no lanza nada, no habla por radio: solo mira. Perder de vista a la persona entre las olas es cuestión de segundos.
- Pulsar MOB en el instrumento y marcar el punto.
- Solo ahora maniobrar.
El botón MOB es una marca en la carta, no un medio de rescate. No sube a la persona ni la mantiene a flote.
Tres formas de subirlo, y todas hay que probarlas de antemano
Ninguna funciona en cualquier barco, así que hay que conocer la propia.
La escalerilla. Rápida, si la persona está consciente y el barco no cabecea. La escalerilla debe llegar hasta el agua y poder desplegarse desde el agua: si solo se abate desde arriba, el caído no logrará alcanzarla.
Izado con winche por una driza. El método más fiable para una persona corpulenta o que ha perdido las fuerzas. Requiere un lazo o una silla de izado preparados de antemano, y roles ya ensayados: quién maneja el winche, quién guía, quién sujeta.
Con una vela o una red. Un foque arriado por la borda, o una red especial, forma una cuna en la que se hace rodar a la persona. Es lento, pero sube incluso a quien no puede ayudar.
Lo que casi nunca funciona es subirlo a pulso por encima de la borda. Dos hombres sanos no consiguen subir a una persona mojada por encima de una borda de metro y medio; eso se comprueba en el primer entrenamiento.
Horizontal, no vertical
Pocos lo saben, y sin embargo es decisivo.
A una persona que ha pasado mucho tiempo en agua fría se la sube, en la medida de lo posible, en posición horizontal. La razón es que el agua fría contrae los vasos sanguíneos, y un izado vertical brusco hace que la sangre se retire del corazón. Este cuadro está descrito y es conocido por los equipos de rescate.
En la práctica: si hay opción, pase el lazo bajo las axilas y bajo las rodillas, en lugar de tirar hacia arriba solo por las axilas.
Cómo hacer un entrenamiento real
No con una boya. Con una persona, de la propia tripulación, con chaleco, junto al muelle, con tiempo cálido.
- La persona se mete en el agua junto al costado.
- La tripulación intenta subirla con el método elegido.
- Cronometren el tiempo.
- Repitan cambiando los roles: quien llevaba el timón, ahora sube a la persona.
Después de este primer entrenamiento, en la mayoría de los barcos se cambia el equipo. Suele resultar que la escalerilla es corta, que no hay lazo, y que el winche está en un sitio desde donde no se ve el agua.
Qué debe haber a bordo
- Un aro salvavidas con cabo y una boya con luz, en un sitio de donde se sueltan con un solo movimiento.
- Un lazo o una silla de izado, ensayados, no solo comprados y guardados.
- Una escalerilla que llegue hasta el agua y que pueda soltarse desde abajo.
- Un cuchillo cerca del punto de izado: los cabos se enredan.
- Ropa seca y de abrigo lista: después del rescate empieza la hipotermia.
Los requisitos internacionales sobre el rescate de personas se redactaron para buques grandes, pero la Administración Marítima propone expresamente que las embarcaciones pequeñas, fuera del ámbito de los convenios, los tomen como guía del sector. Es razonable: la física del izado es la misma.
En resumen
Encontrar a la persona es la mitad del trabajo. La otra mitad es subir un quintal de peso mojado por encima de una borda de metro y medio, con unas manos que ya no sujetan. Elija su método, ensaye los roles y pruébelo una vez junto al muelle con una persona real. Todo lo demás es teoría que, en el momento decisivo, no funciona.